Nuestros mayores ¿que afortunados?, ellos sí que hacían burroterapía. Lo digo porque mi padre cuando joven era arriero, y todo los días andaba 20 km. para transportar leña  hasta Sevilla para los hornos de una panadería . Bromas aparte, los niños se lo pasaron pipa y nosotros viéndolos.

Besos, espero comentarios y para terminar: “Arrieritos somos y en el camino nos encontraremos” (Expresión muy utilizada por aquí abajo)

Pilar