Nuestros mayores ¿que afortunados?, ellos sí que hacían burroterapía. Lo digo porque mi padre cuando joven era arriero, y todo los días andaba 20 km. para transportar leña hasta Sevilla para los hornos de una panadería . Bromas aparte, los niños se lo pasaron pipa y nosotros viéndolos.
Besos, espero comentarios y para terminar: “Arrieritos somos y en el camino nos encontraremos” (Expresión muy utilizada por aquí abajo)
Pilar

Mi abuelo era albardero (o sea el que hacía las albardas para los burros, caballos etc) así que como bien dices, ellos tenían de burros hasta el gorro. A los niños les encantó y eso es lo importante. La verdad es que aunque ha pasado ya un tiempecito desde aquella semana, todavía me acuerdo mucho de todos vosotros.
Besitos desde Barna